Stone Giant es una banda prácticamente desconocida por estos lares. Desde que los descubrí no me he topado en ningún sitio de los que suelo visitar con ninguna referencia a ellos o a su disco y ha sido siempre por iniciativa propia cuando he tenido que buscar información del grupo cuando he averiguado cosas de esta curiosa multinacional agrupación afincada en USA.
Formada por un chileno, un portugués, un brasileño y un argentino, fue este último, Sebastian Fernández, quien fundó la banda después de conocer a Joao Nogueira en el Berklee College of Music de Boston, donde estudiaban, tras darse cuenta de que compartían gustos musicales que eran principalmente bandas de los 70 como Led Zeppelin, Hendrix o Black Sabbath. A partir de ahí empezaron los conciertos y marcharon a Londres donde grabaron su disco homónimo en los estudios Abbey Road.
Por lo que al disco se refiere, lo que encontramos en Stone Giant es una revisión más del hard rock setentero pasado por los filtros actuales. Por un lado tiene esa verdiente de rock clásico asentada en buenos riffs y contundente sección rítmica, además de teclados y por otra tiene esa tendencia stoner y sobretodo un sonido muy limpio y una muy buena producción, demasiada para mi gusto, que en cualquier caso dan como resultado un notable disco de rock pesado.
Le sobra, para mi gusto, un poco de extensión aún sin ser un disco largo, quizá por que me gusta más la primera mitad del disco con temas como "Wizard", "The Cave" o "The Groove" que tienen una onda más clásica que otros que cierran el álbum como "Nazgul" o "Dorth Vader".
Un disco que no es ninguna genialidad pero es de esos que te apetece rescatar y disfrutar de vez en cuando.
Toca viajar de nuevo a tierras californianas con Banquet, un cuarteto de San Francisco que editó este disco a principios del año pasado con Heavy Psych Sounds y que la verdad me llamó mucho la atención cuando lo escuché con una propuesta de heavy psych muy macarra y contundente, y que se sustenta con esa dupla de guitarras de Doug Stuckey y Brandon Chester que se imponen en el sonido de este Jupiter Rose.
Como decía, el sonido de este disco es muy sucio y guitarrero, y recuerda por una parte a otras bandas californianas como Sacri Monti, Radio Moscow y demás pero por otra está más cerca del hard rock setentero o de grupos actuales como los primeros Heat o Kadavar.
Del disco se puede criticar que no está muy pulido o que va a piñón fijo pero es lo que hay, y es que aquí no hay trampa ni cartón y Banquet tan solo pretenden darse un festín del heavy psych más pasado de rosca para mí de una forma honesta y sin el postureo que se ve hoy en día en algunas bandas que salen a la moda de lo retro, estos son militantes de pura cepa.
Así pues, un disco muy del género y que de ahí no sale, para lo bueno y para lo malo. A mí me encanta, y sobretodo destacaría temazos como "Burning Bridges" o la mejor que es la que da título al álbum, "Jupiter Rose".
Uno de mis discos preferidos dentro del heavy psych de los últimos años es el de los catalanes Prisma Circus llamado Reminiscencesaparecido en el año 2013, y que fue su único trabajo como banda, a parte de un gran EP previo un año antes.
Pues bien, como comenté en las Novedades de mayo, otro power-trio formado de las cenizas de Prisma Circus a través de su batería Alex Carmona, junto con Gastón Lainé a la guitarra y Pol Ventura al bajo (ex de Brain Pyramid y 1886 respectivamente) han formado este grupo que recupera en cierta manera la propuesta de Prisma Circus aunque dándole un enfoque más psicodélico y progresivo que estos, en este nuevo proyecto llamado Cachemira.
El disco es como una pequeña píldora de heavy psych. Y es que Jungla siempre me hace preguntarme porque decidieron hacer un álbum tan corto, de tan solo 30 minutos de duración, sin que eso sea per se algo malo (más bien lo contrario) pero con la sensación de que con algún tema más el disco hubiera podido ser algo mucho más grande.
Con todo, Jungla es una gozada para disfrutar de un sonido que mira directamente a los 70, a los grupos de heavy blues psicodélico y reivindica una vez más el formato trío, donde apreciamos cada instrumento plenamente guiados por una guitarra cargada de fuzz y wah wah que es una delicia.
Esperemos que el camino de Cachemira no se detenga aquí y pronto lleguen con otro disco que nos haga disfrutar como este Jungla, uno de los grandes discos de este año.
Vamos a rescatar hoy un álbum de 2014, el segundo de una banda que ya ha editado tres, siendo éste en mi opinión el mejor de ellos. Y es que cuando escuché en su momento Under the Spell of Joy, prácticamente sin expectativa alguna, me voló la cabeza.
Las referencias de Joy van de las bandas clásicas de los 70 como Hendrix o Cream a otras actuales como Radio Moscow, no en vano el guitarrista de este grupo, Parker Griggs participa en este disco, además también de Rik Turner de Hawkwind. No se puede negar que, ya sea por la presencia de Griggs o no, el sonido de Joy es primo hermano de Radio Moscow en una propuesta que también aboga por el heavy psych y blues rock que tan de moda parece estar últimamente en California con bandas como las que estamos hablando y otras como Sacri Monti, Petyr o los fundacionales Earthless.
El disco, que inicia con "Under the Spell" a modo de intro, es un ejercicio de desaforado heavy psych con una guitarra salvaje de Zach Oakley, omnipresente en todo momento y lanzando solos incendiarios a mansalva, como podemos comprobar en "Miles Away" y "Confusion", dos temas que abren el disco con una enorme carga guitarrera. El trabajo tiene en general un punto, no se como decirlo, de improvisación o de sonar a algo no muy pulido, propio de una jam band que, unido a unas voces que no son definitivamente el punto fuerte del grupo, hace que todo suene un poco como a directo sin serlo.
Un disco pues de sensaciones, de improvisación por encima de composición y de una carga eléctrica increible asentada en el bendito formato de power-trío. El posterior Ride Along! (2016) me pareció un pequeño paso atrás en la evolución del grupo aún sin estar nada mal, pero es que ni ni éste ni en su más que digno debut Joy (2012) llegan a las cotas de excelencia de este Under the Spell of Joy, un auténtico placer para las orejas.
Uno de los mejores discos que llevo escuchados en lo que llevamos de año es este trabajo del trío de Oslo Orango. Un grupo para mí desconocido hasta que descubrí a principios de año este The Mules of Nana, a pesar de que es ya su sexto álbum de estudio en quince años de trayectoria.
Lo que captura de The Mules of Nana es que está hecho con un gusto tremendo, con un balance acertadísimo de energía rockera y ganchos melódicos. Destaca especialmente el uso de armonías vocales, sobretodo en los estribillos, que a mí me recuerdan mucho a Crosby, Stills & Nash y que le dan una sonoridad a Orango muy especial que le hace sobresalir de ese hard rock estándar que muestran por ejemplo en el tema inicial "Heartland".
Y no es que sean un mal grupo cuando rockean, es más, es excelente, pero temas como "Heirs", "Born to Roll" o "Gime Me a Hundred", por poner algunos ejemplos, amplían ese registro y lo expanden a traves de gloriosas melodías y texturas de reminiscencias muy West Coast, haciendo de The Mules of Nana un disco que aunque enmarcado en el blues rock, hard rock, southern rock entre otros, resulte un disco de lo más variado y con muchos detalles que vas descubriendo con las sucesivas escuchas.
VALORACIÓN:8'5
TEMA CLAVE: Born to Roll
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Ty Segall se ha convertido en una de las principales figuras del rock de los últimos años. Con sus virtudes y sus defectos, el californiano se ha convertido en una referencia en la escena actual en parte gracias a su profusa creatividad, que le ha permitido grabar infinidad de discos con diferentes proyectos y colaboraciones en apenas 10 años.
Pero no solo es una cuestión de cantidad. En mi opinión, la principal virtud de Ty Segall consiste en haber puesto de acuerdo, no solo a crítica especializada y público, sino también a diferentes tipos de oyentes con gustos muy diferentes, gracias sobre todo a un sonido moderno pero que a la vez se nutre de referencias 60's y 70's.
Así pues, y aunque su proyecto principal es como Ty Segall o Ty Segall Band, por las características de este blog me parece lo más adecuado escoger a Fuzz para presentar a Segall en sociedad. Y es que mientras como Ty Segall se prodiga en una vertiente más garagera y noise rock, en Fuzz da rienda suelta a su lado más heavy psych, siempre desde su particular perspectiva.
Es cierto que en su primer álbum (Fuzz, 2013) quiza se adapte más a esa etiqueta de heavy psych y stoner rock de potentes riffs y que en este segundo se haya aproximado más a la psicodelia y el garage pero ambos discos resultan igualmente interesantes para ver esa faceta que Ty Segall quizá no puede explotar en solitario y que sí lo puede hacer en Fuzz, de amor por los riffs pesados a lo Sabbath y la psicodelia más dura a lo Blue Cheer.
Es cierto que en este segundo disco, y esto no ocurría en el primero, Fuzz se exceden ofreciendo 14 temas (además el último de 14 minutos) de forma que se cuelan algunos de relleno, pero hay que recordar que estamos hablando de Ty Segall, siendo esta incontinencia compositiva una de las características que lo definen como músico y ante la que nada se puede hacer. No obstante, me gusta más este disco, aparte de por su sonido más psicodélico porque tiene algunos temazos de los que carecía su notable debut. Cortes como "Let It Live", "Pipe", "Silent Sits the Dust Bowl" o el tema que para mí redefine la psicodelia pesada de los 70 a los canones actuales como es "Say Hello", un temazo de bandera. Por no olvidarnos del exceso y la locura del tema final, "II", que es un canto de amor a las jams psicodélicas de la época.
Un disco que, como decía al principio tiene todo lo bueno y también lo malo de Ty Segall, pero que en su conjunto se constituye como una obra de referencia por aunar lo nuevo y lo viejo. Aquí no hay copias ni homenajes a grupos antiguos sino que todo suena a nuevo aunque su sonido sea más que reconocible.
Un trabajo que actualiza el heavy psych a los parámetros actuales como ningún otro disco de revival ha podido hacer, lo cual se ejemplifica en su mejor corte, "Say Hello", bandera de de este monumento psicodélico.
Uno de los discos de revival setentero más interesantes (y no precisamente uno de los más reconocidos) es el, hasta el momento, único álbum de los berlineses Wedge, una formación que está haciendo esperar demasiado a los que estamos ansiosos de nuevas canciones y que de momento nos tenemos que conformar con saborear las siete refrescantes piezas que conformaban este debut.
Y es que Kiryk Drewinski, guitarrista y vocalista del grupo, cambia bastante de registro después de su paso por una banda que gusta mucho por estos lares como es Liquid Visions, grupo que se movía más por la psicodelia y el progresivo. Aunque también hay que decir que después estuvo en otro proyecto llamado The Magnificent Brotherhood que, aunque no lo he escuchado nunca, sí que parece por las referencias que tengo que son una transición lógica hasta lo que escuchamos en Wedge.
En cualquier caso lo que me interesa ahora es hablar de las bondades de Wedge que, como decía, resulta un prometedor álbum debut. Un debut que es de esos discos que a la larga son más de lo que aparentan, quizas por esa aparente y patente sencillez, y que es en mi opinión una de las principales bazas del trío alemán. Un sonido directo, que mezcla hábilmente garage, psicodelia y hard rock en temas variados y con mucho gancho en 35 minutos que pasan en un suspiro. No hay lugar para improvisaciones o largos desarrollos, Wedge son más de high energy, melodías garageras aderezadas con cierto, aunque nunca demasiado, virtuosismo hard rockero.
No hay un tema malo en este disco, y aunque sean pocos en total, también tiene su mérito. Destacan la inicial "Easy Chair", la hardrockera "The Fight" o esa "Never Learn" con un estribillo que podía haber firmado cualquier banda de garage revival, o sin revival. Y que decir de "Makeyerselfree", quizá el mejor tema del disco, aunque la banda se decidiría al final por lanzar videos de otros temas como "'61 SG" y "Looks'n' Savvy", que no dejan de ser otros grandes y festivos aportes.
VALORACIÓN:8'5
TEMA CLAVE: "Makeyerselfree"
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El trío suizo The Dues ya hizo su aparición en este blog cuando se coló hace no mucho en la lista de lo mejor del pasado año, siendo una de la las apariciones más interesantes del curso anterior.
Como comenté brevemente en su momento, The Dues son un trío a la antigua usanza. Obviamente el estilo recuerda a las bandas de finales de los 60 y principios de los 70 pero lo de The Dues va más allá, pues sus composiciones, su forma de ejecutarlas y su sonido parecen asombrosamente provenientes de esa época, como si el disco hubiera estado guardado en un baúl todo este tiempo para ser abierto ahora, para nuestro disfrute.
Aunque en su página de Facebook etiquetan su estilo como Heavy Rhythm and Blues, los sonidos de este Thief of Time se basan en el hard rock, el blues rock y la psicodelia y recuerdan a grupos como Cream, Cactus, Leaf Hound o Blue Cheer, y yo además los comparaba en esa breve entrada del Top 2016 con otro grupo actual como Radio Moscow, aunque como decía, les tira más el hard rock que a los americanos, con quienes comparten eso sí el amor por el más descarnado buen blues rock.
Así pues, nueve pepinazos y una demoledora versión de"Gimme Shelter" forman este monumento al rock setentero que es Thief of Time. Un disco que va mejorando a medida que van avanzando las canciones, pues aunque "Best" y "Sunny day" son buenos temas es con "Thief of Time" donde The Dues empiezan a demostrar de lo que son capaces y donde, a parte de directos y guitarreros, vemos composiciones más logradas, siempre con un sonido muy macarra y totalmente deudor del underground setentero. Otras destacables son "Water", "Jekyll" o "Silver Star", corte que he elegido como tema clave y que es sin duda uno de los mejores, aunque en conjunto es un trabajo muy solido, en el que nada está de más.
Así pues, otro discazo de rock revival que disfrutar. Un disco sin nada de pose y que apuesta con honestidad y convencimiento por los parámetros del heavy psych setentero actualizándolos al día de hoy.
Atentos estaremos por estos lares a estos suizos y esperemos que vengan más discos como Thief of Time en un futuro.
Aunque tras diez años ya llevan cuatro discos a sus espaldas tengo que confesar que los madrileños Red Apple son un descubrimiento reciente para mí. Y vaya descubrimiento pues este Pow Wow es para mí, y ya desde el momento en que salió y tuve la ocasión de escuchar, uno de los discos del año.
La propuesta de Red Apple tiene todos los ingredientes para ser top en Stoned Guitar: hard rock, blues rock y una pequeña dosis de psicodelia, todo ello repartido en diez temas variados pero al mismo tiempo fieles a un estilo y a una forma de entender la música que comparto de tal manera que empaticé a los pocos segundos de escuchar esa bomba de adrenalina que es "We Could Stop It Right Now", corte que da inicio al disco de forma apoteósica.
Uno de los puntos fuertes del trío es que, aunque rescaten sonidos pasados, suenan frescos a lo largo de todo un disco que traspira autenticidad por todos sus poros. Convencen en temas como el citado o los siguientes "Save Me Rock And Roll" o "One Girl Band", de sonidos reconocibles pero dificiles de encasillar pues tocan diferente palos como blues, rock and roll o tiran a baladas como "Condescending Girl".
"Wish I Was There" es uno de los platos fuertes del disco y es en sí mismo un buen resumen del disco y de lo bien que suenan Red Apple. No me convencen tanto los doce minutos de "All You Need Is Pain" aunque lo encuentro casi entrañable por haber metido ese pedazo solo de batería interminable, que es como un canto de añoranza a nuestros amados setenta, donde los grupos tenían esa dichosa manía.
Otros temas destacables son "Go To School" o "Going To Formentera" y sobretodo la cover de Groundhogs"Cherry Red", un auténtico himno, que no solo no mancillan, sino que lo ejecutan de forma brillante y con la excelente aportación a las voces de la bajista Isabel Walsh y que en mi opinión le da un plus al tema. Me encanta esta cover.
Enorme disco y a seguir indagando en su discografía.
VALORACIÓN:8'5/9
TEMA CLAVE: "Wish I Was There"
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Aunque la primera vez que escuche este Real Women no me impresionó demasiado, con las sucesivas escuchas empecé a preguntarme que demonios me pasaba por la cabeza para no darme cuenta de que estaba escuchando un disco que transpira calidad y autenticidad por los cuatro costados. No obstante, al poco tiempo me encontraba disfrutando del vinilo de este trío de Ohio y resarciéndome de esa primera impresión.
Lo cierto es que puede ser un disco que de primeras no diga demasiado, porque no tiene nada de especial musicalmente hablando. Tres tipos tocando hard blues rock muy de la vieja escuela tocando temas que parece que hayamos escuchado muchas veces en ocasiones anteriores. Los temas además no son muy extensos (ninguno llega a los 5 minutos, cosa rara en este estilo) por lo que tampoco intentan impresionar a base de largas improvisaciones o recargada instrumentación.
No obstante Real Woman es un disco que gana mucho en las distancias cortas. Y es que cuando empiezas a sumergirte en cortes como "Swaggs", "Oh Louisa" o "Lullaby" los acordes, ritmos y solos de Mount Carmel te retrotraen a grupos amados por toda la gente de bien: Cream, Led Zeppelin o los más recientes Black Crowes, así como los primeros Black Keys, todo ello con el inconfundible sello que le dan los yankis a esto del rock y el blues, estilos que llevan en la sangre los muy cabrones y que tan bien saben transmitir en sus discos y directos.
Un disco muy veraniego, ligero y refrescante e ideal para acompañarlo de una buena cerveza y buena compañia para disfrutar de estos últimos días del verano.
VALORACIÓN:8/8'5
TEMA CLAVE:"Oh Louisa"
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All Them Witches son para mí una de las mejores bandas del panorama actual. Les acreditan sus, hasta el momento, tres discos, todos ellos en mi opinión de notable para arriba, siendo este, el primero, mi preferido de ellos.
Hay una cierta evolución entre este álbum debut, más directo, más espontaneo, y el sonido introspectivo, pausado y perturbador del último disco de All Them Witches (Dying Surfer Meets His Maker, 2015) y yo la verdad es que los encuentro en las dos facetas igual de convincentes.
No obstante, si tengo que elegir me quedo con los sonidos de este Our Mother Electricity. Un disco que para mí pasa de puntillas por el stoner rock convencional para tocar otros estilos que le dan una versatilidad y una frescura tremenda: blues rock, southern, rock psicodélico, junto con el citado stoner, forman una mezcla que suena a las mil maravillas.
No sobra nada en este trabajo. Desde el comienzo con "Heavy Like a Witch" hasta el último tema, la enorme "Right Hand", todo es aprovechable en este debut de los de Nasville. Hits como la bluesera "The Urn", ese medio tiempo de sabor tan americano como es "Elk.Blood. Heart" o el tema de 8 minutos "Until It Unwinds" por citar algunas, aunque como ya digo me gustan todas de principio a fin.
Es curioso por que este disco ha quedado un poco a la sombra del segundo disco de la banda (Lightning At The Door, 2013), un álbum que sería el de la consagración del cuarteto americano y seguramente el más aclamado hasta el momento, a pesar de que a mí me sigue pareciendo mejor el que hoy nos ocupa. Un disco, éste, sin duda infravalorado.
VALORACIÓN:8'5 / 9
TEMA CLAVE:"The Urn"
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¿Es Sacri Monti el disco definitivo dentro del revival del heavy psych? Pues no lo sé. Primero porque no se sabe lo que vendrá después (siempre se puede ir a mejor), y segundo porque es todavía muy reciente la salida al mercado de este álbum debut de la banda de San Diego, por otra parte formada por Thomas Dibenedetto (batería de Joy) y Anthony Meier bajista de Radio Moscow) y cuya formación se completa con las guitarras de Brenden Dellar y Dylan Donovan.
Y es que planteaba la pregunta porque en la actualidad se da la circunstancia de que hay un montón de bandas reviviendo sonidos 60's y 70's, pero mientras muchas no tienen calidad y se suben al carro por ser la moda del momento, hay otras con muchas tablas y que saben lo que hacen y se nota que han mamado del hard rock y la psicodelia de la época dorada del rock y así lo plasman en sus trabajos.
Entre esas bandas está, sin duda, Sacri Monti. Efectivamente, tiene cosas de Radio Moscow y Joy aunque se desmarcan del sonido tan marcadamente bluesero de estos para adentrarse en los oscuros caminos de la psicodelia, el hard rock más ácido e incluso el progresivo setentero, en una obra que trasciende el mero homenaje y se hace un hueco dentro del estilo con un disco de calidad y sin desperdicio alguno.
Ya intuí cuando escuché por primera vez ese inicio con "Staggered in Lies" que estábamos ante un disco especial, diferente. Por suerte esa primera impresión se vio confirmada cuando escuché el resto de temas del disco, el cual culmina brillantemente con el corte de 12 minutos también titulado"Sacri Monti".
Una oda al heavy psych con los elementos que hacen falta en un disco de este estilo, pues hay un sublime trabajo de guitarras, con riffs que nos recuerdan a los grupos setenteros, solos desbocados, teclados, y un trabajo vocal un poco más difuminado entre toda esa instrumentación, pesada como un dinosaurio que lo va aplastando todo a su paso.
Posiblemente mi disco favorito del pasado año y seguramente el mejor disco de heavy psych hecho desde los 70.
VALORACIÓN:9/9'5
TEMA CLAVE:"Staggered in Lies"
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Es difícil molar más que Slow Season. A través de su propuesta, que puede sonar a mil veces vista, de hard rock y blues rock pero que está tan bien ejecutada y conseguida que encandila fácilmente a los que, como un servidor, nos derretimos por este tipo de sonidos clásicos y siempre tan efectivos.
Es verdad que suenan muy mucho a Led Zeppelin (ya desde el inicio con Sixty-Eight, que recuerda tanto a Good Times Bad Times) pero al final saben desmarcarse, en mi opinión, de los Zep y hacer suyo ese sonido que, al final, es patrimonio del ser humano y todos debemos disfrutarlo sin mirar quien tiene la patente.
Y es que las referencias a los amados 70 no acaban aquí obviamente, también recuerdan a Black Sabbath en otros cortes como Damo's Days, o hasta los Rolling Stones en Ain't Gonna Listen aunque podría nombrar otros grupos que me vienen a la cabeza como Ten Years After o Cream, aunque es cierto que a lo que más suenan es la banda de Page & cia, pero no tanto como en su debut (Slow Season 2012), donde se parecen tanto que es hasta mosqueante.
Con todo, con sus pros y sus contras, a mí este Mountains me ha parecido tan disfrutable, tan directo y tan fresco que soy incapaz de achacarle su falta de originalidad y tengo necesariamente que dejarme llevar por su canciones, que no dejan de ser un homenaje al mejor rock clásico setentero.
Un disco para disfrutar y una banda para tener en cuenta, sobretodo si saben desempolvarse un poco esa sombra zeppeliana (aunque no del todo). Para empezar, su tercer disco sale este verano y creo que promete bastante.
VALORACIÓN:9
TEMA CLAVE:"Shake"
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Ójala este proyecto paralelo de dos de los integrantes de Witchcraft no se quede en eso, en un simple proyecto paralelo, porque visto lo visto en este Step Inside (2012) el cuarteto de Orebro son capaces de grandes cosas, como atestigua este trabajo.
Desprendidos del corsé que supone estar en un grupo con esquemas y un sonido ya definido como Witchcraft y con la participación estelar de este cantante Martin Heppich, Troubled Horse definen su propio sonido a base de zarpazos continuos y concisos a la década de los 70, pero siguiendo sonando totalmente genuinos y modernos, pues nada aquí suena encorsetado o trillado sino más bien todo lo contrario.
Un disco que, dentro de un estilo bastante clásico, si que trae bastante variedad con temas muy conseguidos y bien construidos que se basan principalmente en el hard rock setentero pero que tiene muchos ecos sureños e incluso algún toque psicodélico. A mí por momentos es un grupo que me recuerda a bandas como Dust o Epitaph y grupos de esa calaña, aunque con el tamiz que la da el ser un grupo actual.
He elegido un tema casi por elegir, ya que rayan todos a un gran nivel, aportando cada uno cosas diferentes: unos son más directos, después tenemos también medios tiempos, otros con aires sureños, de todo un poco en un disco que sobretodo suena fresco de principio a fin y es de esos que te disfrutas sin tener que desear que se acaben los temas o tener que pasar a otros.
Disco muy recomendable.
VALORACIÓN:8'5
TEMA CLAVE: "One Step to my Grave"
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Tenía dudas de que disco elegir de Uncle Acid, si su demoledor e infravalorado álbum debut o si su obra magna, este Blood Lust. Al final me he decidido por el segundo, por ser su obra más exitosa y la más representativa de su sonido, además de ser su disco más redondo (aunque en muchos sentidos el Vol I me gusta más, lastima de producción).
Así pues, este Blood Lust es un paso adelante no solo en su música, ya que es un álbum donde definen su particular sonido para postreros discos, sino también de la producción la cual como decía antes, mejora mucho respecto al primero y define la linea del grupo. A cambio pierde un poco esa esencia heavy psych para sonar un poco más metálicos, aunque sin pasarse.
Lo que caracteriza a Uncle Acid es ese sonido oscuro que bebe mucho de Black Sabbath por supuesto, pero que no se queda en la mera copia ni mucho menos ya que la música de estos ingleses tiene entidad propia y saben desarrollar su propio universo sonoro que parece que esté sacado de alguna película gore de serie B, como las que suelen salir en los montajes que vemos en algunos de sus videoclips. Un sonido pesado, a veces monótono y repetitivo pero de una fuerza atronadora. Además, la cosa está bien aderezada de potentes riffs de herencia setentera con sus correspondientes solos que harán retumbar tus tímpanos como pocos.
Un disco que por una parte se puede hacer pesado, pero por otra me parece fascinante como una revisión más dentro de los sonidos retro, una actualización exitosa del hard rock más oscuro que coquetea con el doom en lo estético y en lo musical.
Como decía antes, su primer disco, el Vol I, es tan bueno como este. De hecho como música me gusta más pues es un artefacto de heavy psych underground de primer orden, aunque es verdad que está más descuidado. Pero es imperdible también.
Un pequeño clásico de este siglo, al menos en el estilo, este Blood Lust, y por supuesto más que recomendable.
VALORACIÓN:8'5/9
TEMA CLAVE: "I'll Cut You Down"
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Pues si ayer vino Papá Noel hoy los que vienen a Stoned Guitar son vecinos suyos. Y es que los que seguís este cutre-blog sabéis que últimamente he andado dando la tabarra con este disco, el cual ya incluí en la lista de lo mejor de 2015 y además en lo más alto. Provenientes de Noruega, este quinteto ha sabido alzarse con un álbum que por su sonido bien podría estar parido a la otra parte del charco pero que por contra demuestra que los estilos no conocen fronteras y un buen disco de blues pede estar parido en la fría Escandinavia, por qué no.
El disco es un ejercicio magnífico de blues de principio a fin, un blues pesado, lento y machacón, pero que también sabe acelerar cuando toca y como no, marcarse unos solos de los que sirven para redondear los temazos que se marcan. Un enorme dinosaurio que avanza lantamente pero destrozándolo todo a su paso. Eso me parece a mí el debut de The Devil & The Almighty Blues.
Un trabajo que además conjuga muy bien su vertiente más clasica con lo moderno de una forma muy equilibrada y desde un punto de vista muy personal y sincero. Blues, stoner, rock sureño se dan la mano en una explosiva mezcla que sale a las mil maravillas, con gente que de verdad saben lo que hacen.
Un trabajo además muy compacto de principio a fin y que no flojea en ningún momento, desde el inicio con la genial "The Ghost of charlie Barracuda" hasta el final con seis temas de mucha altura y de similares características pero que no aburren pues es una gozada escuhcar el tono de esas guitarras y como cabalgan los solos sobre el ritmo machacón que van imprimiendo tema tras otro.
Uno de los descucrimientos del año sin duda. Yo no se tú, pero yo voy a seguir muy de cerca a estos vikingos blueseros después de este fenomenal debut.
VALORACIÓN:9
TEMA CLAVE: "The Ghost of Charlie Barracuda"
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Tenía yo ganas de presentar a los Radio Moscow españoles. Un grupo que me hizo especial ilusión descubrir pues su estilo era bastante similar al de la banda de Parker Griggs: un power-trío a la vieja usanza y con un guitarrista totalmente incendiario practicando psicodelia y blues rock genialmente conjugados. Y la verdad es que me alegré de descubrir a este grupo porque me parecía
que era un estilo bastante marginal por estos lares y demuestra que
siempre hay buenos grupos en todos sitios.
Ya con el tema que abre el cotarro "The Mirror" podemos ver por donde van a ir los tiros, pues me parece que capta bastante bien la quintaesencia del grupo, recogiendo esa psicodelia guitarrera de base bluesera con buenos riffs, solos y totalmente energizante. Pero la fiesta sigue lógicamente en un álbum donde todos sus temas tienen su gracia (con algún solo de batería incluido, ehem) y donde brilla la guitarra solista de Oscar García que se convierte un poco en el alma del trío barcelonés.
Y aunque es algo que me parece anecdótico, que decir también del trabajo con la cubierta, el cual les ha quedado también de lujo por fuera y por dentro.
Vale la pena también escucharse el EP anterior a este disco, donde tienen también cuatro cañonazos en un estilo que recuerda todavía más a Radio Moscow que este disco, ya que en cierta medida este Reminiscences es más versatil que lo que suelen hacer los americanos.
VALORACIÓN:8'5/9
TEMA CLAVE:"The Mirror", "Joseph Merrik (the Elephant Man"
Heat recuerdan mucho a sus compatriotas Kadavar y no sólo por su procedencia. La propuesta es muy similar: hard rock, heavy psych, stoner rock...un poco de cada cosa y todo junto, con sus influencias sabbathianas, claro está y un cantante que (lástima) deja un poco que desear.
Al principio me pareció que tiraba más hacia el stoner debido a ese inicio potente de "Daymare", un buen tema aunque los siguientes iban a mejorar si cabe la cosa. A partir de "Warhead" y hasta el final, la herencia setentera se hace más presente y la verdad es que el disco presenta unas partes instrumentales excelentes (en contraste con la floja aunque voluntariosa labor del cantante) y ese hard rock añejo ya no abandona este pelotazo que es Old Sparky.
Por último, no podía faltar, como era tan habitual en los grupos de la época dorada del rock, un tema de 15 minutos que cierra de forma brillante este álbum debut de una banda que presenta unas grandes credenciales, y a la cual voy a seguirle la pista, confiando en que no se me descarrilen y se vayan hacia derroteros más metaleros/convencionales.
Uno de los discos que más me ha entusiasmado últimamente es este debut del combo multinacional Blues Pills, grupo formado por dos ex-Radio Moscow, Zach Anderson y Cory Berry, unidos al joven guitarrista francés Dorian Sorriaux y la impresionante voz de la sueca Elin Larsson.
En verdad, y pesar de su nombre, el grupo no se apega tanto al blues como sí lo hacen los propios Radio Moscow, mucho más puristas en ese sentido. De cualquier forma el álbum constituye un genial ejemplo de retro rock en una versión actualizada y a un gran nivel. Lástima que la segunda parte del disco flojee con temas más lentos y sin el gancho y la fuerza de los que inician el disco. Hubiera podido ser una bomba.
En cualquier caso me parece más apropiado destacar lo bueno, que es mucho, empezando con ese inicio arrasador con "High Class Woman", o pelotazos del nivel de "Jupiter", "Ain't No Change""Black Smole". Me gusta particularmente el tema "Gypsy", una versión que fue el primer tema que escuché del grupo y que me hizo descubrir a ese pedazo de mujer que es Elin Larsson, uno de los puntos fuertes del disco.
A pesar de algunos defectos, como la elección de temas ("Devil Man" es mejor en el EP anterior al disco) o alguna concesión de cara a buscar un público más amplio, en conjunto me parece una formación prometedora si no se dejan influir por quien no deben y siguen explotando ese filón setentero como en muchos de los temas de este álbum.
VALORACIÓN:9
TEMA CLAVE: "Black Smoke"
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Three Seasons es una banda de creación bastante reciente y cuyos miembros provienen de Siena Root y los menos conocidos Mouth of Clay. Este fue su disco debut y suena fantásticamente. Su música es una mezcla de hard rock clásico, blues rock y prog rock que recuerda a bandas como Deep Purple, Wishbone Ash o Free.
El grupo suena retro pero al mismo tiempo fresco y con un sonido muy limpio y bastante cuidado. Contiene algunos temas largos aunque no son jams de desparrame sino temas que van más en sintonía con el hard prog clásico que como decía más arriba a mí me recuerda un poco a lo que hacían Wishbone Ash pero sin el toque épico.
Para mí, que estoy de lleno en la busqueda de sonidos 70's en la actualidad, estos Three Seasons son un gran hallazgo y pronto me pondré a la faena con su siguiente álbum.
VALORACIÓN: 8'5/9
TEMA CLAVE: "Each to Their Own"
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