Stone Giant es una banda prácticamente desconocida por estos lares. Desde que los descubrí no me he topado en ningún sitio de los que suelo visitar con ninguna referencia a ellos o a su disco y ha sido siempre por iniciativa propia cuando he tenido que buscar información del grupo cuando he averiguado cosas de esta curiosa multinacional agrupación afincada en USA.
Formada por un chileno, un portugués, un brasileño y un argentino, fue este último, Sebastian Fernández, quien fundó la banda después de conocer a Joao Nogueira en el Berklee College of Music de Boston, donde estudiaban, tras darse cuenta de que compartían gustos musicales que eran principalmente bandas de los 70 como Led Zeppelin, Hendrix o Black Sabbath. A partir de ahí empezaron los conciertos y marcharon a Londres donde grabaron su disco homónimo en los estudios Abbey Road.
Por lo que al disco se refiere, lo que encontramos en Stone Giant es una revisión más del hard rock setentero pasado por los filtros actuales. Por un lado tiene esa verdiente de rock clásico asentada en buenos riffs y contundente sección rítmica, además de teclados y por otra tiene esa tendencia stoner y sobretodo un sonido muy limpio y una muy buena producción, demasiada para mi gusto, que en cualquier caso dan como resultado un notable disco de rock pesado.
Le sobra, para mi gusto, un poco de extensión aún sin ser un disco largo, quizá por que me gusta más la primera mitad del disco con temas como "Wizard", "The Cave" o "The Groove" que tienen una onda más clásica que otros que cierran el álbum como "Nazgul" o "Dorth Vader".
Un disco que no es ninguna genialidad pero es de esos que te apetece rescatar y disfrutar de vez en cuando.
Ty Segall se ha convertido en una de las principales figuras del rock de los últimos años. Con sus virtudes y sus defectos, el californiano se ha convertido en una referencia en la escena actual en parte gracias a su profusa creatividad, que le ha permitido grabar infinidad de discos con diferentes proyectos y colaboraciones en apenas 10 años.
Pero no solo es una cuestión de cantidad. En mi opinión, la principal virtud de Ty Segall consiste en haber puesto de acuerdo, no solo a crítica especializada y público, sino también a diferentes tipos de oyentes con gustos muy diferentes, gracias sobre todo a un sonido moderno pero que a la vez se nutre de referencias 60's y 70's.
Así pues, y aunque su proyecto principal es como Ty Segall o Ty Segall Band, por las características de este blog me parece lo más adecuado escoger a Fuzz para presentar a Segall en sociedad. Y es que mientras como Ty Segall se prodiga en una vertiente más garagera y noise rock, en Fuzz da rienda suelta a su lado más heavy psych, siempre desde su particular perspectiva.
Es cierto que en su primer álbum (Fuzz, 2013) quiza se adapte más a esa etiqueta de heavy psych y stoner rock de potentes riffs y que en este segundo se haya aproximado más a la psicodelia y el garage pero ambos discos resultan igualmente interesantes para ver esa faceta que Ty Segall quizá no puede explotar en solitario y que sí lo puede hacer en Fuzz, de amor por los riffs pesados a lo Sabbath y la psicodelia más dura a lo Blue Cheer.
Es cierto que en este segundo disco, y esto no ocurría en el primero, Fuzz se exceden ofreciendo 14 temas (además el último de 14 minutos) de forma que se cuelan algunos de relleno, pero hay que recordar que estamos hablando de Ty Segall, siendo esta incontinencia compositiva una de las características que lo definen como músico y ante la que nada se puede hacer. No obstante, me gusta más este disco, aparte de por su sonido más psicodélico porque tiene algunos temazos de los que carecía su notable debut. Cortes como "Let It Live", "Pipe", "Silent Sits the Dust Bowl" o el tema que para mí redefine la psicodelia pesada de los 70 a los canones actuales como es "Say Hello", un temazo de bandera. Por no olvidarnos del exceso y la locura del tema final, "II", que es un canto de amor a las jams psicodélicas de la época.
Un disco que, como decía al principio tiene todo lo bueno y también lo malo de Ty Segall, pero que en su conjunto se constituye como una obra de referencia por aunar lo nuevo y lo viejo. Aquí no hay copias ni homenajes a grupos antiguos sino que todo suena a nuevo aunque su sonido sea más que reconocible.
Un trabajo que actualiza el heavy psych a los parámetros actuales como ningún otro disco de revival ha podido hacer, lo cual se ejemplifica en su mejor corte, "Say Hello", bandera de de este monumento psicodélico.
¿Es Sacri Monti el disco definitivo dentro del revival del heavy psych? Pues no lo sé. Primero porque no se sabe lo que vendrá después (siempre se puede ir a mejor), y segundo porque es todavía muy reciente la salida al mercado de este álbum debut de la banda de San Diego, por otra parte formada por Thomas Dibenedetto (batería de Joy) y Anthony Meier bajista de Radio Moscow) y cuya formación se completa con las guitarras de Brenden Dellar y Dylan Donovan.
Y es que planteaba la pregunta porque en la actualidad se da la circunstancia de que hay un montón de bandas reviviendo sonidos 60's y 70's, pero mientras muchas no tienen calidad y se suben al carro por ser la moda del momento, hay otras con muchas tablas y que saben lo que hacen y se nota que han mamado del hard rock y la psicodelia de la época dorada del rock y así lo plasman en sus trabajos.
Entre esas bandas está, sin duda, Sacri Monti. Efectivamente, tiene cosas de Radio Moscow y Joy aunque se desmarcan del sonido tan marcadamente bluesero de estos para adentrarse en los oscuros caminos de la psicodelia, el hard rock más ácido e incluso el progresivo setentero, en una obra que trasciende el mero homenaje y se hace un hueco dentro del estilo con un disco de calidad y sin desperdicio alguno.
Ya intuí cuando escuché por primera vez ese inicio con "Staggered in Lies" que estábamos ante un disco especial, diferente. Por suerte esa primera impresión se vio confirmada cuando escuché el resto de temas del disco, el cual culmina brillantemente con el corte de 12 minutos también titulado"Sacri Monti".
Una oda al heavy psych con los elementos que hacen falta en un disco de este estilo, pues hay un sublime trabajo de guitarras, con riffs que nos recuerdan a los grupos setenteros, solos desbocados, teclados, y un trabajo vocal un poco más difuminado entre toda esa instrumentación, pesada como un dinosaurio que lo va aplastando todo a su paso.
Posiblemente mi disco favorito del pasado año y seguramente el mejor disco de heavy psych hecho desde los 70.
VALORACIÓN:9/9'5
TEMA CLAVE:"Staggered in Lies"
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Pues si ayer vino Papá Noel hoy los que vienen a Stoned Guitar son vecinos suyos. Y es que los que seguís este cutre-blog sabéis que últimamente he andado dando la tabarra con este disco, el cual ya incluí en la lista de lo mejor de 2015 y además en lo más alto. Provenientes de Noruega, este quinteto ha sabido alzarse con un álbum que por su sonido bien podría estar parido a la otra parte del charco pero que por contra demuestra que los estilos no conocen fronteras y un buen disco de blues pede estar parido en la fría Escandinavia, por qué no.
El disco es un ejercicio magnífico de blues de principio a fin, un blues pesado, lento y machacón, pero que también sabe acelerar cuando toca y como no, marcarse unos solos de los que sirven para redondear los temazos que se marcan. Un enorme dinosaurio que avanza lantamente pero destrozándolo todo a su paso. Eso me parece a mí el debut de The Devil & The Almighty Blues.
Un trabajo que además conjuga muy bien su vertiente más clasica con lo moderno de una forma muy equilibrada y desde un punto de vista muy personal y sincero. Blues, stoner, rock sureño se dan la mano en una explosiva mezcla que sale a las mil maravillas, con gente que de verdad saben lo que hacen.
Un trabajo además muy compacto de principio a fin y que no flojea en ningún momento, desde el inicio con la genial "The Ghost of charlie Barracuda" hasta el final con seis temas de mucha altura y de similares características pero que no aburren pues es una gozada escuhcar el tono de esas guitarras y como cabalgan los solos sobre el ritmo machacón que van imprimiendo tema tras otro.
Uno de los descucrimientos del año sin duda. Yo no se tú, pero yo voy a seguir muy de cerca a estos vikingos blueseros después de este fenomenal debut.
VALORACIÓN:9
TEMA CLAVE: "The Ghost of Charlie Barracuda"
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