Estamos ante uno de los mejores (sino el mejor) discos de hard rock/rock progresivo parido en el estado español en la década de los 70. Y no solo eso sino que el disco homónimo de Tapimán me parece mejor que muchos otros americanos o ingleses de su estilo, excepto por el inglés, aunque a mí no me suena tan mal como algunos han dicho en alguna ocasión.
Procedentes de la escena barcelonesa, este power-trio estaba formado por José María Vilaseca ("Tapi") en la batería, Max Sunyer en la guitarra y Pepe Fernández al bajo y las voces y practicaban un hard rock bastante técnico que en aquel momento creo que llamaban rock progresivo aunque era un poco una mezcla de influencias varias ya que a pesar de ser principalmente hard rock los elementos prog y de la psicodelia estan más que presentes.
El grupo, asombrosamente bien ensamblado y sustentado por una sólida sección rítmica vuela hasta las alturas gracías a la maestría a las cuerdas de Max Sunyer, que es a mi parecer, uno de los mejores guitarras solistas en la España de los 70 y muestra su gran pericia convirtiéndose en protagonista principal de este segundo disco de Tapimán.
Un excelente álbum, con temas como "Don't Ask Why", "Gosseberry Park", "No Control" o "Jenny" entre otros, aunque habría que decir que no es un disco de hits sino que funciona bien en su conjunto y que tiene en la habilidad y capacidad técnica de sus músicos su principal valor como plasman en los diez cortes que forman el disco.
VALORACIÓN:8'5
TEMA CLAVE: "Don't Ask Why"
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Cerramos el mes con el adiós a Chris Cornell, uno de los íconos de la generación de los que crecimos con la música de los 90 y cuya música tan buenos momentos nos ha hecho pasar y cuyas canciones nos hacen recordar tantos momentos de nuestras vidas. Descansa en paz, amigo.
En cuanto a las novedades, vamos con cinco discos aparecidos por diferentes partes del globo, algunos de ellos se antojan muy jugosos. Ahí van:
Empezamos el repaso de los discos aparecidos en este último mes con el segundo largo de los daneses Doublestone, un grupo que ya dejó un álbum bastante aceptable en 2013 con Wingmakers y que, siguiendo la linea de ese debut, nos traen este Devil's Own, de factura bastante similar, que sin ser ninguna maravilla, gustará a los fans del rollo retro con esos aires a Witchcraft, Black Sabbath o incluso Uncle Acid.
SAMSARA BLUES EXPERIMENT - One With The Universe (ALE, 2017)
Tras cuatro años desde su último disco llegan los berlineses de Samsara Blues Experiment a la carga de nuevo dispuestos a lanzar sus jams de rock psicodélico, stoner y space rock y siendo este mi primer acercamiento a la banda se me antoja un trabajo de gran calidad instrumental que combina rock pesado con grandes atmósferas a lo largo de los cinco temas que componen este One With The Universe.
No me inspiraba mucha confianza el disco de Magnet tras conocer que algunos de sus integrantes provenían de la banda Psychedelic Witchcraft, un grupo que dejó uno de los discos más mediocres que he escuchado en el revival heavy psych, pero tras escuchar uno de los temas de Feel Your Fire me di cuenta que el rollo de Magnet era sensiblemente diferente al de su anterior proyecto. Y es que está vez suenan bastante mejor, despojados de ese ocultismo vacío y toda esa pose, y acercándose al blues rock y el rock clásico de grupos como Siena Root, Blues Pills o Prisma Circus. Un disco que se escucha muy agusto.
CACHEMIRA - Jungla (ESP, 2017)
Y por fin llegó el debut de Cachemira. Era una de las apariciones más esperadas de este año tras el adelanto hace unos meses de su tema Overpopulation, un tema que prometía cosas muy buenas por parte de este trío con miembros provenientes de Brain Pyramid, 1886 y Prisma Circus, nada más y nada menos, y que no solo no decepciona sino que entrega el que será seguro uno de los mejores discos de este año. Una pena que solo dure 30 minutos porque es una auténtica gozada.
Discípulos aventajados de Earthless, Joy o Sacri Monti, llegan Petyr parece que con la intención de converir a San Diego en la nueva Meca del heavy psych USA. Con un sonido atronador, abrasivo y dándole mayor importancia a la parte instrumental, Petyr no solo recuerdan a las bandas citadas, también se hace inevitable acordarse de la Flower Travellin' Band, cosa irremediable incluyendo este disco una gran versión del tema Satori III. Un debut realmente incendiario.
Hablar de Witchcraft es hacerlo de una de las bandas más importantes dentro del movimiento revival no solo en Suecia sino a nivel mundial. El grupo, comandado por el guitarrista Magnus Pelander, dio sus primeros pasos como proyecto de versiones de Pentagram y Roky Erikson hasta que en 2004 editó su primer disco con Rise Avobe Records. No obstante habría que remontarse a finales de los 90 para ver el inicio de todo esto con la banda Norrsken, un proyecto que no llegó a grabar ningún disco pero si que dejó eps y grabaciones que podrían ser el germen de todo este vintage sueco, como el titulado Hokus Pokus (1996), una auténtica joyita de cuatro canciones de atronador heavy psych.
Witchcraft pueden presumir de poseer una discografia excelente con sus cinco discos, aunque personalmente me quedaría con los tres primeros, los discos que más genuinamente muestran el sonido que ha hecho grande a los de Orëbro. Y no es que sean malos discos Legend (2012) o Nucleus (2016) pero son diferentes, cada uno a su manera.
La reseña por tanto, aunque es de este primer disco, sería ampliable a sus dos siguentes trabajos, quizá más redondos y más pulidos en cuanto a sonido y composiciones, aunque todos tres de un nivel similar. Lo más remarcable en Witchcraft es esa fusión de sonidos doom y hard rock setentero en la que son pioneros y que tantas bandas han tratado de imitar después. Riffs pesados que nos hacen acordarnos irremediablemente de Black Sabbath y que son la base principal del sonido de unos Witchcraft que también toman de las bandas clásicas del doom, y que logran a pesar de las marcadas influencias crear un sonido propio y capturar esa atmosfera setentera haciéndola suya.
PD: DEP Chris Cornell.
VALORACIÓN:8
TEMA CLAVE: "Witchcraft"
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Esta desconocida banda procedente de Boston parece ser que editó su único disco en 1967 con Monitor Records. Y digo parece ser porque en algunos sitios lo ponen como de 1968, sin que quede demasiado claro. Etiquetarlos dentro del Bosstown Sound fue inevitable, ya que la campaña por competir con San Francisco así lo reclamaba, aunque la suerte no acompañó a The Freeborne, debido sobretodo a la falta de conciertos. Esto se debió a que algunos de sus miembros todavía estaban cursando sus estudios, pues eran verdaderamente jóvenes en ese momento. Aún así, les dio para abrir para grupos como The Velvet Underground, Left Banke o Canned Heat antes de la desbandada de sus miembros, después de perder el contrato con Monitor Records.
En cualquier caso, The Freeborne dejó este notable disco, buena muestra del talento de sus músicos y una obra llena de versatilidad y eclecticismo, con canciones que abrazaban la psicodelia en toda su amplitud. Y es que a pesar de ser un disco básicamente de psicodelia pop, la música de The Freeborne toca otros registros como el folk, el jazz, el pop barroco y el acid rock con temas cortos principalmente pero con multiples variantes, grandes arreglos y muchos recursos en el apartado instrumental.
Un disco que recuerda a bandas como Love, The Zombies o incluso podríamos decir Ultimate Spinach y Beacon Street Union, por ligar un poco lo del sonido Boston y donde sobresale en mi opinión la cara A con cortes como la inicial "Images", la fantástica "Land of Diana", o el tema más fiero del disco, "Peak Impressions & Thoughts".
Un disco relajado y variado para cambiar un poco, que gustará a los amantes de psicodelia.
VALORACIÓN:8
TEMA CLAVE: "Land of Diana"
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Tengo que reconocer que los discos de Deep Purple de la primera formación fueron unos desconocidos para mí hasta hace relativamente poco tiempo. Aunque, como la mayoría, Deep Purple fueron de esos grupos con los que me inicié en esto del rock, fue esa exitosa segunda etapa con discos como In Rock, Machine Head o Made in Japan la que acaparó mi atención durante mucho tiempo. Incluso los discos con Coverdale o alguno de los 80 los tengo más machacados que estos de la primera época.
Y si bien es cierto que no podemos decir que esos tres primeros discos de Deep Purple son desconocidos, porque no lo son, porque el grupo es enorme, sí que es cierto que un disco como este homónimo no es demasiado valorado ni comentado cuando se habla de las grandezas de la banda.
Es verdad que el paso de este disco al siguiente con el magistral In Rock es una de las transformaciones más increibles vistas en rock, una evolución que cambió la historia del rock más duro ya para siempre y a cargo de una formación realmente emblématica, pero también es cierto que este disco homónimo recoge los mejores momentos de Deep Purple en esos primeros años y es un disco increiblemente bueno en su estilo.
Es curioso porque cuando lo escuché por primera vez, ya llevaba tiempo peinando y machacando el underground setentero, por lo que el disco me sorprendió mucho pues descubrí que una de las bandas más míticas tenían un disco que reproducía los sonidos de las bandas que andaba buscando y escuchando todo ese tiempo, esto es, el disco donde Deep Purple abrazan la psicodelia, el rock progresivo o el blues, y en mi opinión mejorando respecto a sus anteriores álbumes.
Así pues, encontramos a un grupo más hecho que en el Shades o el Book of Taliesyn, de hecho se dice que titularon este disco como Deep Purple porque creían haber facturado ya el disco que les iba a lanzar al estrellato, aunque lo cierto es que por una cosas u otras su repercusión fue poca. Y fue una pena porque es un gran disco. Un disco donde por una parte ya vemos la maestría de Blackmore, Paice y Lord en los instrumentos, y por otra nos ofrece una suceción de grandes temas de hard rock y prog rock con una marcada ascendencia psicodélica bajo el matiz de la voz de Rod Evans. Temas como "Chasing Shadows", "Blind", "The Painter" que marcan el paso previo al proto-metal que desarrollaran más tarde y que son ya cortes de una gran factura, o por supuesto "April", la canción de 12 minutos que cierra el disco y donde Deep Purple muestran su vertiente más progresiva.
VALORACIÓN:8'5-9
TEMA CLAVE: "The Painter"
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Estamos a final de mes y toca recopilar las novedades que nos ha dejado la escena revival en las últimas semanas. En este ocasión las bandas nórdicas toman el protagonismo aunque también hay sitio para alguna cosa exótica proveniente de oriente.
TROUBLED HORSE - Revolution on Repeat (SUE, 2017)
Uno de los discos más esperados por mí este año era el de los suecos Troubled Horse quienes volvían tras el formidable debut Step Inside (2012) que comentamos por aquí hace no mucho tiempo. Por suerte, Revolution on Repeat nos trae a unos Troubled Horse en plena forma y cumple con creces las expectativas situándose al mismo nivel que su predecesor. No le ha sentado mal esa vuelta de tuerca que se aprecia en sus temas, más viscerales y agresivos que en Step Inside pero sin perder ese gancho que los hacía tan disfrutables en su opera prima.
TOPPLOCK - Overlord (SUE, 2017)
Otro grupo proveniente de Suecia (¡oh, sorpresa!) que viene a sumarse a las huestes del retro rock son Topplock. Facturando un rock que recuerda a bandas como Graveyard, Dunbarrow, Horisont etc, el cuarteto sueco demuestra que, pese a no presentar novedades en cuanto a sonido, sí muestran aptitudes desenvolviéndose en ese registro hasta el punto de quedar un disco que en mi opinión juega en la misma liga que el de los antes citados. Engañan un poco con el primer tema pero a medida que la cosa avanza se empiezan a ver matices y, sobretodo, buenos solos. Recomendable.
Los daneses Demon Head también regresan con nuevo disco tras su notable debut Ride the Wilderness (2015). En esta ocasión con Thunder of the Fields siguen por los mismos derroteros que en su trabajo anterior y nos vuelven a ofrecer una buena ración de ese hard rock oscuro que tanto recuerda a Witchcraft pero que tan bien saben hacer el quinteto de Copenhagen. Muy buen disco.
El título del disco lo dice todo. Y es que Freak Out Orgasm! es justamente eso: un orgasmo de jams psicodélicas con guitarras distorsionadas de principio a fin en temas la mayoría extensos, que recuerdan a Earthless sobretodo pero tambien a la JPT Scare Band y desde una perspectiva exótica por su procedencia, también a la Flower Travellin' Band y a Acid Mothers Temple. No en vano el debut de este trío de Osaka está producido por Kawabata Makoto de Acid Mothers Temple, así que se entiende todo. El disco es un auténtico desparrame y, como decía, aunque tiene partes donde cantan, básicamente se compone de solos de guitarra pasadísimos de rosca. Solo para fans.
Segundo álbum de este trío suizo que debutó hace tres años con su disco titulado Son of Morpheus en el que mostraron un hard rock que miraba tanto a los sonidos retro como a lo más actual. Para esta ocasión vuelven con Nemesis, un disco de similares características, que en ocasiones suena a hard rock clásico y en otras igual suena a cosas como Queen of the Stone Age. Quizá en general es menos setentero que el anterior aunque aún conserva sus momentos heavy rock y blues. No será de mis discos preferidos del año aunque no esta nada mal.
Doom, stoner y rock psicodélico el que nos trae esta formación proveniente de Philadelphia que debuta con este disco, aunque parece un EP, ya que son solo cuatro canciones, después de, eso sí, editar un EP en 2014. Los temas al menos son medianamente largos y bastante potentes así que tampoco queda mal la cosa.
WILLOW CHILD - Trip Down Memory Lane (EP) (ALE, 2017)
Magníficas sensaciones las que deja este EP debut de los alemanes Willow Child, una nueva banda que viene a tomar el testigo de grupos como Blues Pills o Wucan, a las que se asemeja tanto por sonido (sobretodo a la primera) como por tener una potente voz femenina al frente, en este caso la de Eva Khol. Seis temas que recogen la producción del grupo en estos últimos dos años, ya que en su inicio, en 2014, eran una banda de versiones. Habrá que seguirles de cerca.
Y para terminar, otro EP de una banda proveniente de la nueva cuna del rock, Suecia, que llega con este Creatures, un trabajo que me ha encantado y que me deja en ganas de un hipotético disco debut porque los cuatro temas se hacen muy cortos. Rock psicodélico y mucho groove, combinando vocales masculinas y femeninas y un sonido tremendamente cálido es lo que ofrecen esta joven banda.
Josefus son una banda adorada en el mundillo del heavy psych setentero. Tal cosa es curiosa (aunque no extraña) por ser una banda marginal en su repercusión y popularidad a nivel general, pero en el pequeño círculo de los que nos movemos por el underground setentero quien más o quien menos está al corriente de este monstruo tejano.
Por unas razones u otras, es su primer álbum, Dead Man (1970) el que generalmente se destaca como el mejor aunque a mí el que más me gusta es este homónimo, aparecido el mismo año que su debut y que, en mi opinión, suena mejor, a pesar de no tener un tema como "Dead Man", la monstruosa jam de 17 minutos que cierra ese primer disco.
Sin embargo, en este segundo álbum encontramos diez tema de una duración la cual ninguno pasa de los seis minutos pero que en términos generales resulta más satisfactoria que en la anterior entrega. Para empezar el sonido es mejor, y no es que le de demasiada importancia a la calidad del sonido en este tipo de discos, es más, me gusta el toque cafre que tienen ya que es una marca de la casa, pero lo cierto es que aquí esa mejora le da como más empaque al asunto. Los temas en sí también me parecen superiores. Siguen estando en la misma linea de ese heavy acid rock de base bluesy y destellos country pero mejoran lo anterior para dejarnos una de las joyas heavy psych de este glorioso periodo de la música.
Una curiosidad que me pasa con este disco es que cuando lo escuché por primera vez descargado de internet contenía un tema que no era de este álbum sino que pertenecía a un single editado en 1979. El tema en cuestión es "On Account of You" y puede que sea mi canción preferida curiosamente. Así que esta casualidad, unido a que fue el primer disco que escuche del grupo, han hecho que sea mi preferido de Josefus al final.
De cualquier manera hay una buena sucesión de temas de la psicodelia más cruda y pasada de rosca en este Josefus: "Bald Peach", "Feelin' Good" o "Sefus Blues" valdrían como ejemplo. Solo "Jimmy, Jimmy" y el country de "Such is Life" se salen de la tónica general aunque no empañan el trabajo.
Una debilidad personal este disco. Aquí no hay grandes composiciones o cuidadas melodías, solo psicodelia cafre y trasnochada con el particular sello de Texas. Para que pedir más.
VALORACIÓN:8'5-9
TEMA CLAVE: "Bs Creek"
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Ty Segall se ha convertido en una de las principales figuras del rock de los últimos años. Con sus virtudes y sus defectos, el californiano se ha convertido en una referencia en la escena actual en parte gracias a su profusa creatividad, que le ha permitido grabar infinidad de discos con diferentes proyectos y colaboraciones en apenas 10 años.
Pero no solo es una cuestión de cantidad. En mi opinión, la principal virtud de Ty Segall consiste en haber puesto de acuerdo, no solo a crítica especializada y público, sino también a diferentes tipos de oyentes con gustos muy diferentes, gracias sobre todo a un sonido moderno pero que a la vez se nutre de referencias 60's y 70's.
Así pues, y aunque su proyecto principal es como Ty Segall o Ty Segall Band, por las características de este blog me parece lo más adecuado escoger a Fuzz para presentar a Segall en sociedad. Y es que mientras como Ty Segall se prodiga en una vertiente más garagera y noise rock, en Fuzz da rienda suelta a su lado más heavy psych, siempre desde su particular perspectiva.
Es cierto que en su primer álbum (Fuzz, 2013) quiza se adapte más a esa etiqueta de heavy psych y stoner rock de potentes riffs y que en este segundo se haya aproximado más a la psicodelia y el garage pero ambos discos resultan igualmente interesantes para ver esa faceta que Ty Segall quizá no puede explotar en solitario y que sí lo puede hacer en Fuzz, de amor por los riffs pesados a lo Sabbath y la psicodelia más dura a lo Blue Cheer.
Es cierto que en este segundo disco, y esto no ocurría en el primero, Fuzz se exceden ofreciendo 14 temas (además el último de 14 minutos) de forma que se cuelan algunos de relleno, pero hay que recordar que estamos hablando de Ty Segall, siendo esta incontinencia compositiva una de las características que lo definen como músico y ante la que nada se puede hacer. No obstante, me gusta más este disco, aparte de por su sonido más psicodélico porque tiene algunos temazos de los que carecía su notable debut. Cortes como "Let It Live", "Pipe", "Silent Sits the Dust Bowl" o el tema que para mí redefine la psicodelia pesada de los 70 a los canones actuales como es "Say Hello", un temazo de bandera. Por no olvidarnos del exceso y la locura del tema final, "II", que es un canto de amor a las jams psicodélicas de la época.
Un disco que, como decía al principio tiene todo lo bueno y también lo malo de Ty Segall, pero que en su conjunto se constituye como una obra de referencia por aunar lo nuevo y lo viejo. Aquí no hay copias ni homenajes a grupos antiguos sino que todo suena a nuevo aunque su sonido sea más que reconocible.
Un trabajo que actualiza el heavy psych a los parámetros actuales como ningún otro disco de revival ha podido hacer, lo cual se ejemplifica en su mejor corte, "Say Hello", bandera de de este monumento psicodélico.
Sorprendente disco este de Ginhouse. A decir verdad, conocía el disco desde hace tiempo pero le había dado no más de dos escuchas en su momento y lo había dejado olvidado en el cajón hasta hoy, que me he decidido a rescatarlo.
Por los motivos que sean (ya que prácticamente no recordaba como sonaban estos ingleses) tenía la idea de que su música era más un hard rock más clásico y rudo pero lo cierto es que este álbum tiene aspectos que definitivamente expanden más el campo de acción de unos Ginhouse que nos adentran también por los terrenos del rock progresivo y la psicodelia de manera muy convincente.
Así pues, pese a poder calificar esta música como rock progresivo, lo cierto es que no estaríamos ante un disco de prog rock al uso sino que más bien hablaríamos de caso similar a grupos como T2, Three Man Army (o incluso los mismos Gun), o incluso unos Bodkin, Tractor o los propios Uriah Heep. Y es que esa pausa, esa meticulosidad, esos cambios de ritmo del prog estan ahí, así como también lo estan en la excelente instrumentación que desarrollan en sus temas. En este aspecto cabe destacar que los temas no son en absoluto extensos, ya que ninguno pasa de 5 minutos, así que a pesar de esos derroteros progresivos no encontramos nada excesivo y es más, en la mayoría de los casos las canciones de este power-trio se endurecen a base de guitarrazos mostrando una descarada faceta hard rockera que, no obstante, en ningún momento olvida el gusto por la melodía y unas cuidadas armonías vocales.
La voz de Geoff Sharkey, al igual que ocurre con bastantes pasajes del disco, muestra claramente la herencia psicodélica de Ginhouse, que se van moviendo a lo largo de los 10 temas por esta tripleta de estilos de la que estamos hablando de una forma no solo natural, sino mostrando gran dominio de la situación y una maestría total en las composiciones y en su ejecución.
No sé si el disco ha envejecido bien o mal, como he leido por ahí en algún sitio, pero lo cierto es que es un pepinazo del mejor hard rock progresivo que nos podemos encontrar en los 70. No dejaron nada más el trío de Newcastle pero al menos lo que dejaron fue muy top.
Vamos allá con las novedades del mes de marzo, que hay sido bastantes y además muy interesantes, con bandas nuevas, otras consagradas y otras con las que había gran expectación tras un prometedor debut. ALL THEM WITCHES - Sleeping Through The War (USA, 2017)
Empezamos con uno de los grupos preferidos en la actualidad en Stoned Guitar como son cuarteto de Nashville, All Them Witches, una banda que vuelve dos años después de su último trabajo con Sleeping through The War, un disco que muestra a un grupo en constante evolución, lo cual guste o no es un hecho innegable si vemos la trayectoria de la banda.
Y es que el grupo ha cambiado bastante desde su debut con Our Mother Electricity y
no ha parado de buscar nuevos sonidos, nuevas atmósteras y texturas,
aunque haya sido para dejar a un lado ese blues rock que tenían en un
principio y que, desgraciadamente, en este disco está desaparecido.
No obstante y aunque este Sleeping Throught The War
no acaba de ser santo de mi devoción si lo comparamos con los dos
primeros discos, no se puede negar que tiene sus momentos y siendo All Them Witches seguro irá ganando con las sucesivas escuchas.
RED BOWLING BALL - Alongside the Traveller (FRA, 2017)
Parece que definitivamente Francia se sube al carro y no son pocas las bandas que, en sus diferentes estilos, van mostrándose y presentando trabajos tan logrados como este de los debutantes Red Bowling Ball. Grupos como Cheap Wine, Libido Fuzz, Mars Red Sky o The Socks son solo algunos ejemplos de las cosas interesantes que van saliendo en el país vecino y este Alongside the Traveller viene a sumarse a la lista.
Un gran trabajo que combina heavy blues con pinceladas de hard rock y stoner de gran factura y con una producción más que notable. Pasajes acústicos alternando con solos furibundos y desarrollos instrumentales en seis temas que forman este excelente debut de los franceses.
LIBIDO FUZZ - A Guide Into Synesthesia (FRA, 2017)
Y precisamente el trío de Burdeos, Libido Fuzz, regresan con su segundo disco, dos años después de su debut con Kaleido Lumo Age y que continua en la línea de su antecesor, entregándonos un gran trabajo de heavy psych y heavy blues, si cabe más pesado que en su anterior álbum y de nuevo siendo fiel a un estilo con bandas tan representativas como Radio Moscow o Joy y que, como decía, en Francia ya están apareciendo unas cuantas bandas forofas de este tipo de sonidos. Un disco muy disfrutable y diría que un peldaño por encima del primero.
Uno de los discos más esperados de este 2017 para un servidos era el de los noruegos The Devil & the Almighty Blues. Un grupo que nos maravilló a muchos con un fabuloso debut que ya pudimos comentar por aquí hace un tiempo y que dejaba grandes expectativas que por suerte no se han visto defraudadas.
Así, este segundo disco no es más que una continuación de ese blues oscuro y pesado que ya degustamos en su primera entrega y que nuevamente desplegan a través de seis temas más bien extensos y de un nivel similar al de su anterior trabajo.
Es posible que me siga quedando con el primero pero igualmente este II es inmenso.
No me sonaba de nada su nombre pero este guitarrista londinense ha pasado por grupos tran granados como Witchcraft, Troubled Horse o Spiders y finalmente ha dado el paso en solitario para editar canciones que, por una cosa o por otra, no tenían cabida en los grupos antes citados y que de alguna manera él quería darles salida.
Y vaya sorpresa, en poco más de 20 minutos se ventila el asunto John Hoyles a base de temas cortos y tremendamente adictivos que tocan palos tan diversos como el punk rock, la psicodelia o incluso el glam rock en un trabajo que suena sobretodo muy fresco y lleno de energía.
SPIDERGAWD - IV (NOR, 2017)
Este cuarteto de Trondheim lleva una progresión de disco por año, al menos de momento, y este mes han sacado su cuarto disco que, dicen los que han seguido la carrera de estos noruegos, mejora lo hecho en su último disco y devuelve los mejores momentos vividos en sus dos primeros álbumes. Yo no lo sé, porque es el primer disco que escucho de esta gente, y aunque de momento no me apasiona su propuesta, no hay que negar que es una interesante entrega de stoner rocoso con gusto por las melodías y pinceladas de rock psicodélico.